| El PNSMIP es una respuesta a un grave problema que no puede ser sólo enfocado desde la fría realidad de los índices, pues la muerte de un niño o una madre por causas prevenibles constituye una de las mayores injusticias. Toda muerte es dolorosa, y más aún la muerte de un niño. Sabemos que la ciencia médica no puede erradicar todas las causas que las provocan y aún así nos resulta intolerable por ser un hecho que va en contra de las leyes naturales. Pero es insostenible permanecer inermes frente a aquellos problemas graves que tienen solución. Sabemos que la mortalidad infantil excede el campo de lo sanitario y conocemos la limitación de este programa como instrumento, pero estamos seguros que es el camino correcto para comenzar a enfrentar este desafío, así como para empezar a revertir algunos problemas estructurales que aquejan a nuestro sector.
El programa, destinado específicamente a las mujeres embarazadas, puérperas y niños de 0 a 6 años, busca aumentar la cobertura de salud en las provincias que presentan hoy las mayores urgencias, adaptándose a su realidad e idiosincrasia, y respetando su autonomía.
El Plan presenta características propias de los seguros públicos, los cuales tienen diferencias importantes respecto de los seguros privados. Estos últimos, buscan la rentabilidad económica, mientras que los públicos propician el bienestar de la sociedad. Esto significa que no buscan conforman un pool económico ni establecen criterios de selección para ingresar (simplemente tener las características de la población elegible), no cuentan con períodos de carencias para acceder a los beneficios, incluso incorporan a la población aún en el momento del evento y buscan incluir rápidamente a la mayor cantidad de población elegible para brindarle protección. En otras palabras, esto quiere decir que la meta es la rentabilidad social.
Los responsables de la ejecución provincial del programa son las Provincias Adheridas a través de sus Unidades de Gestión del Seguro Provincial (UGSP) quienes son las encargadas de desarrollar un proceso de contratación de servicios, esencialmente con la misma red pública. Los servicios están incluidos en un conjunto prestacional básico (CPB) cuyo nomenclador será valorizado por cada provincia, los precios fijados para cada una de las prestaciones serán únicos y regirán para todo el territorio provincial. Será potestad de la provincia la conformación de la red prestacional. Además cada provincia inscribirá a mujeres embarazadas, niñas y niños menores de 6 años que no posean cobertura explícita, de manera de ir conformando un padrón que luego de ser cruzado con el padrón de la seguridad social nacional y con el de la obra social provincial, será remitido a la Nación quien transferirá a las provincias una cápita por cada uno de los beneficiarios inscriptos.
La Nación además de la transferencia per cápita por cada uno de los beneficiarios, asignará recursos a las provincias para capacitación, asistencia técnica, educación para la salud, participación social y equipamiento en el ámbito público.
Además de la disminución de las tasas de mortalidad infantil y materna, se espera que con el desarrollo del programa el sector público de cada provincia se fortalezca tanto en sus aspectos físicos como de gestión.
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